Historia del Poker
Cuando un juego es tan antiguo como el Poker, encontrar sus orígenes es tarea complicada. Debemos remontarnos, como mínimo, al siglo XVI. Estamos en pleno Renacimiento, y el juego conocido como Primero es popular en Europa. Existen discrepancias acerca del origen español o italiano del Primero. Lo que parece claro es que este juego contiene ya muchas características del futuro Poker. Se usaban manos de diferentes valores, como el Chorus (cuatro cartas iguales) o el Fluxus (cinco cartas del mismo palo –nótese la semejanza con la voz inglesa “flush” usada para el color en el Poker actual-).
Durante el siglo XVII aparecerán el Poque en Francia y el Ponchen en Alemania. Los juegos franceses de envite y faroleo Brelan y Bouillotte, así como el Brag inglés, están –junto al Primero- en las raíces del Poque. Probablemente también influyera en este juego el As Nas que se jugaba en Persia y que los comerciantes conocieron en sus viajes.
Sin embargo, todos ligamos el Poker a los Estados Unidos. ¿Cómo llegó este juego de naipes al continente americano? La respuesta está en los franceses que llegaron a Nueva Orleans. Ellos trajeron el monosilábico Poque, que los sureños pronto transformaron en el Poker actual. En aquellos años (1800-1820) el Poker se jugaba aún con veinte cartas y cuatro jugadores. Joe Cowell consignó las reglas de este Poker original en su libro "Treinta años entre jugadores".
Los famosos barcos de vapor del Mississippi ayudaron a su difusión por los estados del sur. En 1837 el juego incorporó ciertos cambios para que se pudiera jugar con la baraja completa de cincuenta y dos cartas. Durante los años de la Guerra de Secesión (1861-1864) el Poker se hizo tremendamente popular, tanto entre las tropas confederadas como entre las norteñas. Aparecieron las variantes Stud de cinco cartas, el Straight y el Draw, que sería la modalidad más popular.
Precisamente el Draw se exportará de nuevo a Europa a finales del XIX, reforzada después su difusión por la presencia norteamericana durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Paralelamente, en estos primeros años del siglo XX en Texas comienza a jugarse una variante, llamada Hold’em, que habría de convertirse en la modalidad reina del Poker.
Tras la Segunda Guerra Mundial se inicia la edad de los casinos. Las Vegas gana fama entre los jugadores profesionales, y el Poker será una de las grandes atracciones. En 1967, un puñado de jugadores de cartas tejanos, entre los que se encontraban Amarillo Slim, Crandell Addington y Doyle Brunson, llevaron el Hold’em a Las Vegas, donde incorporó su característico gentilicio: el Texas Hold’em estaba listo para hacerse famoso. En los primeros años, esta variante solo se jugaba en el Golden Nuggets, pero los jugadores profesionales pronto buscaron el calor y el dinero del Strip de Las Vegas. En 1970, Jack y Benny Binion compraron los derechos de la Gambling Fraternity Convention la cambiaron el nombre a World Series of Poker –la actual WSOP- y comenzaron a organizar torneos en su casino, el Binion’s Horseshoe. Desde entonces, el Texas Hold’em sin límite es la principal prueba de este campeonato de fama mundial.
El cine, con su gran impacto, ha contribuido sin duda a propagar la imagen del jugador profesional, del romántico luchador, con películas como ‘Rounders’, ‘El rey del juego’ o ‘El golpe’. Los torneos de Poker televisados y el acceso a salas de juegos on-line (la primera fue abierta en el año 1998) han hecho del Poker, tras doscientos años de historia, el juego de cartas por excelencia. El más jugado en todo el planeta, el que más dinero mueve.
